Ayer fue un día magnífico para mí porque conté con las felicitaciones de muchísimos de vosotros, y como es casi imposible responderos uno a uno, lo voy a hacer una forma personal.

Gracias a todos, con todo mi corazón, por este derroche de cariño. En Facebook y Twitter ayer no terminaban de llegar vuestras felicitaciones. Gracias, gracias, gracias, mi querida familia 2.0.