Secretos de Sastre: Cómo Saber Si Un Traje Está Mal Confeccionado
Posteado por redaccion en julio 30th, 2010Un traje mal cosido, ya sea hecho a medida o en confección industrial, se arruga en lugares donde no debería hacerlo y no te permitirá lucirlo con elegancia.
Una forma rápida de detectar un traje mal hecho es mirar las mangas y las solapas. La parte superior de la manga donde se encuentra con el hombro se llama la corona o copa. Una corona bien hecha se asentará perfectamente sobre la parte superior de la manga y estará generosamente redondeada, mientras que en un traje mal confeccionado, las copas tienden a ser algo chatas y sin vida.
La terminación de las solapas también puede ser delatadora, cuando tiende a
curvarse hacia arriba. A menudo se ven fruncidas y arrugadas, como si se hubieran encogido con el lavado. Cualquier traje bien confeccionado tendrá las solapas planas y niveladas, con una ligera tendencia a curvarse hacia adentro.
Al tacto, un buen traje, independientemente de su precio, tiene que estar suave pero tener consistencia. Comprime sobre tu mano las solapas o los delanteros de la americana y suéltalos de golpe, automáticamente deberían de volver a su estado original, siempre que las entretelas interiores sean de calidad.
Analiza si las costuras: Largas, centro de espalda, del codo en las mangas, del exterior e interior de los costados del pantalón, no tengan ningún tipo de rizo o fruncido. Generalmente, si no están cosidas con maquinas de “Cadeneta”, estas tiende a encoger. Si están en el establecimiento en este estado, a los meses de usarlo, será más crítico aún.
La chaqueta debe permitir ver parte del cuello de la camisa. No debe taparlo, ni mostrarlo completo, ni cuando esté abierta, ni abotonada. Debe mantenerse en su posición cuando caminemos o cuando nos sentemos y estar en contacto permanente con la camisa y sin abrirse ni por delante ni por detrás.
Un pantalón excesivamente grande o estrecho tampoco te garantizará, ni comodidad, ni duración prolongada en el uso, al margen claro está del efecto estético.
Si te has hecho un traje a medida y lo sientes muy ceñido, no lo aceptes. Pídele a tu sastre que te lo ajuste para ti, y que lo siga ajustando hasta que lo sientas confortable.
Si necesitas encontrar un sastre que te asegure un buen resultado, te recomiendo algunos puntos importantes que tendrás que tener en cuenta en función de lo que realmente necesites. Puedes comenzar preguntando a tus amigos o en las tiendas de confianza para después indagar sobre estos detalles, o si eres un adicto a la elegancia 2.0 buscar en Internet. De esta forma seleccionarás a quién le confiarás la producción de esa prenda especial que buscas.
Popelín: Es un tejido de tacto sedoso y muy agradable, que combina dos hilos de diferentes grosores, más fino en la urdimbre que en la trama, con el doble de hilos verticales que horizontales. Puede construirse con distintas calidades: de algodón, algodón-poliéster, algodón-seda, etc. Es la tela más valorada para las camisas más elegantes.
Fil a Fil: Alterna dos colores de hilo de una forma desigual y aleatoria, o bien de una forma constante y homogénea . Es perfecto para las camisas lisas en colores vivos. Gracias a la viveza que ofrece en sus mezclas, es uno de los tejidos más utilizado para las camisas de verano.
Oxford: Es un trenzado geométrico con igual número de hilos verticales que horizontales. Se suele hacer con hilos gruesos para denotar su típica textura característica de esta tela. Ligeramente más grueso que el popelin, con un hilo de trama de color y una urdimbre blanca. Es un tejido suave y resistente. Es ideal para las camisas más informales. Frecuentemente utilizada en la confección de camisas con cuello abotonado de las grandes firmas.
Pin Point: Es una variedad del Oxford pero con un hilo más fino, lo que ofrece que el aspecto y el tacto sea menos rústico y por tanto se consiguen prendas más de vestir.
Twill o Ribbed twill: Se distingue por una estructura en diagonales, parecida a lo que se denomina sarga, puede ser más o menos marcada. Es flexible y sedosa, fácil de planchar. Se utiliza para prendas de vestir, camisas, especialmente, diseñadas para corbata pero con un aspecto más informal que el popelín.
Espiga o Herringbone twill: Es muy similar al Twill, con estructura en diagonal pero alternando su dirección. El tejido espiga es flexible y sedoso y muy fácil de planchar. Es ideal para camisas con carácter.
Si pensamos cómo combinar los colores de nuestras corbatas con el de nuestro atuendo con elegancia tenemos varias posibilidades: Coordinando el tono de ésta con el de la camisa, creando contraste o jugando con el color del traje.
En el caso de las corbatas estampadas existe un gran variedad de formas, diseños y colores. Aquí depende mucho de la creatividad de los diseñadores que se atreven con combinaciones de formas y colores muy vanguardistas o más clásicas, llegándose incluso a utilizar obras de arte. Un ejemplo es la colección de corbatas con pinturas de Salvador Dalí, como este 




