Como todos saben, no me canso de repetir que las camisas de manga corta no son una elección adecuada para la elegancia masculina, aunque sea verano y el calor nos moleste.

Una camisa de manga larga sutilmente arremangada es siempre la mejor opción para el verano. Tampoco es correcto llevar una camisa de manga corta combinada con una corbata. Si no te queda más remedio que usar corbata siempre debes utilizar manga larga. Sólo 50 cm. de brazo cubierto por un tejido tan fino como el de una camisa, marcarán una diferencia de abismo en un hombre perfectamente vestido.

¡No lo hagas así!

¡No lo hagas así!

Por ese motivo, te explicaré cuál es la mejor forma de remangar tu camisa con estilo.

Si la camisa tiene puño de botón o puño sencillo, debes hacerlo en dos pasos: primero dobla el puño, y a continuación, haz otro doblez hacia arriba igual que el primero. Si tu camisa dispone de un botón pequeñito situado en la sardineta (tirilla que sube desde el puño a la mitad del brazo, haciendo la abertura natural para poder meter la mano por la manga), es aconsejable hacerlo sin desabrocharlo para que te quede más ajustada al brazo.

Si se trata de una camisa de puño doble puedes hacer también un tercer dobladillo más pequeño, ya que de otra forma puede quedar éste demasiado holgado, siempre y cuando no quede la manga excesivamente corta.

Para un atuendo más informal o deportivo, lo más elegante como opción estival, es siempre un polo de manga corta o una camiseta.

Las camisas de manga corta, sea cual sea el uso que se le dé, son entre todas, las menos elegantes del vestuario para un hombre. En mi armario garantizo que no existe ninguna.

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